martes, 5 de octubre de 2004

Sueño bizarro

Odio notar cuando un sueño, por más intenso que haya sido, se desvanece en mis narices sin que pueda hacer nada para retenerlo.

Dicen que el truco está en pasarlo por la experiencia sensorial para poder archivarlo en la memoria. Es decir, escribirlo, hablarlo y escucharlo, o de alguna manera usar los sentidos para exteriorizarlo y así, paradójicamente, poderlo interiorizar.

Alguna vez lo he intentado y creo que funciona, pero lo cierto es que esta mañana estaba tan dormida, que mi boca no me obedecía y entre lo poco que llegué a balbucear de lo que aún quedaba fresco de mi experiencia onírica, retuve algunos detalles.

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