lunes, 26 de noviembre de 2007

Sobre Opa, recuerdos y las enfermedades.

Hoy temprano en la mañana mi Madre llevo a mis Opas (Abuelos Maternos) al Médico. Opa hace cosa menos de una semana se fue a cenar fuera de casa y se intoxico con mariscos. Realmente en aquel momento no parecía nada grave, no es el primero, ni será el ultimo miembro de la familia que se intoxique con mariscos. Cosa de vivir en la Ciudad y Puerto de Acapulco de Juárez. Sin embargo, después de un par de días de reposo y medicamentos, su salud en lugar de mejorar empeoraba poco a poco.

Uno de los más fuertes recuerdos que tengo de Opa, es verlo vestido solo con los pantalones de su judogi de color blanco, (vestimenta usada en el Judo), y su obi de color blanco con rojo del octavo dan, ejercitando diferentes figuras de Tai Chi Chuan en la terraza de su casa usando como fondo la ígnea y rubria puesta de sol sobre la Bahía de Santa Lucia.

Otro recuerdo, que se ha quedado grabado en mi memoria, es su sentido del humor. A menudo me mostrada diferentes agarres y técnicas de inmovilización. Pero así de frecuente como me mostraba algo nuevo, en una de esas, me tomaba rápidamente de la mano, con una prensa de hierra inmovilizarme mi extremidad a pocos centímetros de su trasero y soltar una poderosa ventosidad.

En poco menos de tres día el señor se cayó de bruces dos veces, perdió el apetito, se mareaba constantemente y el día de ayer amaneció con las manos muy hinchadas. Todos estos síntomas ya no son atribuibles a una simple intoxicación por mariscos. Tiene que ser algo más. Los Médicos están intrigados por el caso aseguran que no hay nada malo con sus órganos internos o su química sanguinea. Sin embargo, esta hinchado por una acumulación de aire.

Ahora que mi Madre a regresado del Médico, solo para informar que el viejo no tiene nada y su caso es un misterio. Aun no he ido a verle, pero ya le prometí que llevaría mi mano dispuesta a que ventilara todas las ventosidades que desee sobre ella. Todo en pos de su pronta recuperación.

1 comentario:

H dijo...

Hola!

Qué lindo escrito! De verdad que es enternecedor. Yo sé lo que es el amor a los abuelos. Espero que tu Opa ya se encuentre bien del todo, y que tu mano no haya tenido que filtrar tantas ventosidades. Además... gracias por leerme!