lunes, 23 de mayo de 2005

Una Carta

Un muchachillo flaco de cabello cobrizo y el rostro plagado de pecas, que se caracteriza por contar con grandes y prominentes rodillas, se encuentra vestido con una buena y nueva túnica de color verde con un heraldico gran cuervo negro en el pecho.

Su aspecto es el de una persona letrada, tímido y poco sociable.
Llega dando grande pasos cual remilgazo jamelgo hasta donde se encuentra Su Excelencia. Una vez ante ésta hace una gran inclinación, por supuesto tratando de parecer elegante, sin embargo lo unico que logra es rayar en la bufonería y dice:

- Su Ilustrísima tengo en mi poder una carta que mi amo me ha pedido no le entregue por ninguna razon esta carta a otro, que no sea su persona. Grandes son las desventuras que he pasado para llegar hasta esta su presencia, pero mi fe me ha hecho fuerte y aquí me encuentro.

El joven se postro sobre sus rodillas, bajando la cabeza y alzando los brazos muestra una carta sellada con cera, grabada en esta mostrando un escudo de familia. Un escudo en el que se puede apreciar una larga rosa y un gran cuervo.

No hay comentarios.: