lunes, 23 de mayo de 2005

Predicando en el Barrio de los Despojos 02

- Bella noche, iluminada por luna y estrellas. ¿Qué deparas hoy para mí en mis profundos sueños? Luna mágica y brillante con tu luz guíalo hacia mi, en señale el camino a tu Cristo, nuestro Señor, hazle saber ¡cuánto le ama!

Que será siempre mi Eterno Amor. Estrellas parpadeantes, que en cada guiño que me dan veo sus expresivos y grandes ojos llenos de vida. Parte de mi alma ya le pertenece, él está en mí, en mis sueños... Permíteme Bella Noche, seguir durmiendo.


Estas bellas palabras cargadas de fe y esperanza, son las que pronuncia el fuerte sacerdote de pálido rostro, con ellas convoca ante si a la alta burguesía de la ciudad, aquellos que perdieron alguna vez el camino o acaso jamás nunca lo encontraron.

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